Motores problematicos

Motores modernos con más problemas: los propulsores que más polémica generan

Durante años, los fabricantes han perseguido una obsesión: motores más pequeños, menos consumo y menos emisiones.

El problema es que, en muchos casos, esa búsqueda extrema de eficiencia ha terminado afectando a algo mucho más importante para muchos conductores: la fiabilidad.

Hoy es relativamente común escuchar historias de motores modernos con averías graves antes de llegar siquiera a los 100.000 kilómetros. Consumos de aceite, correas que se degradan, cadenas problemáticas y reparaciones absurdamente caras.

En este artículo repasamos algunos de los motores modernos que más polémica han generado en los últimos años y por qué tantos conductores han terminado decepcionados con ellos.


1. El famoso 1.2 PureTech y la polémica correa bañada en aceite

Pocos motores han generado tantas críticas recientes como el 1.2 PureTech del grupo PSA.

Sobre el papel parecía perfecto: pequeño, eficiente, buen consumo y potencia suficiente para coches urbanos y compactos.

El problema apareció con el paso de los kilómetros.

¿Qué fallaba?

Muchos propietarios comenzaron a reportar problemas mucho antes de lo esperado, especialmente en modelos muy populares.

El gran problema es que este tipo de averías generan una enorme desconfianza, sobre todo cuando hablamos de coches relativamente nuevos.


2. BMW N47: la cadena de distribución que quitó el sueño a miles de conductores

El BMW N47 tenía todo para triunfar: buen rendimiento, consumos bajos y el tacto típico de los diésel BMW.

Sin embargo, terminó convirtiéndose en uno de los motores más temidos del mercado de segunda mano.

El motivo fue su famosa cadena de distribución.

Problemas más habituales:

Lo peor es que en muchos casos cambiar la cadena implicaba desmontar gran parte del motor, disparando los costes de reparación.

A día de hoy, mucha gente evita directamente cualquier coche equipado con este motor.


3. Ford EcoBoost: potencia pequeña, problemas grandes

Cuando Ford lanzó los motores EcoBoost, el objetivo era claro: motores pequeños con prestaciones de motores grandes.

Y durante un tiempo parecían una revolución.

Pero algunos modelos terminaron generando numerosos problemas, especialmente ciertas versiones del 1.0 EcoBoost.

Los fallos más comentados:

El problema de fondo vuelve a ser el mismo: motores muy exprimidos para sacar cifras de potencia altas desde cilindradas muy pequeñas.

Cuando todo funciona, van muy bien. Pero cuando algo falla, las reparaciones pueden ser enormes.


4. Volkswagen EA888 y el consumo excesivo de aceite

El motor EA888 de Volkswagen también ha sido protagonista de muchas discusiones entre propietarios.

Especialmente en algunas generaciones, muchos usuarios reportaron consumos de aceite exagerados.

Y no hablamos de rellenar un poco entre cambios.

Algunos coches consumían cantidades absurdas incluso con pocos kilómetros.

Aun así, sigue siendo un motor muy popular por sus prestaciones, especialmente entre aficionados.

El problema es que muchos compradores descubrieron demasiado tarde que el mantenimiento podía ser bastante más caro de lo esperado.


5. Los pequeños tricilíndricos turbo y el desgaste acelerado

Hoy prácticamente todas las marcas tienen motores tricilíndricos turbo.

Son ligeros, eficientes en homologación y baratos de fabricar.

Pero también existe un debate enorme sobre su durabilidad a largo plazo.

Muchos de estos motores trabajan constantemente bajo mucha presión:

El resultado es que algunos conductores sienten que estos motores no transmiten la robustez mecánica de los antiguos bloques atmosféricos o diésel grandes.

Y aunque no todos fallan, sí existe una sensación generalizada de que muchos coches modernos ya no están pensados para durar 500.000 kilómetros.


6. ¿Por qué están apareciendo tantos problemas?

La razón principal tiene nombre: downsizing.

Los fabricantes necesitan cumplir normativas anticontaminación cada vez más estrictas.

Para conseguirlo, recurren a:

Todo eso mejora las emisiones y el consumo homologado, pero también aumenta enormemente la complejidad mecánica.

Y cuanto más complejo es un motor, más posibilidades hay de que algo termine fallando.


7. ¿Significa eso que todos los motores modernos son malos?

No.

Existen motores modernos muy fiables y excelentes mecánicas actuales.

El problema es que la industria ha cambiado mucho.

Antes la prioridad absoluta era la durabilidad. Hoy la prioridad es:

Eso ha provocado que muchos motores modernos sean auténticas obras de ingeniería, pero también mucho más delicados que los de hace veinte años.


Conclusión: eficiencia sí, pero la fiabilidad importa

Los motores modernos son más rápidos, más limpios y más eficientes que nunca.

Pero también es cierto que algunos fabricantes han llevado el downsizing demasiado lejos.

Cuando un motor pequeño necesita trabajar constantemente al límite, la fiabilidad termina sufriendo.

Por eso muchos aficionados siguen recordando con nostalgia motores antiguos que podían recorrer cientos de miles de kilómetros sin inmutarse.

Quizá el futuro sea eléctrico, pero una cosa está clara: la confianza que generaban algunos motores legendarios todavía sigue siendo difícil de igualar.